The full length of the cabin with blue bench seats and viewports

Las normas

Quién Puede Viajar: Altura, Movilidad y Normas

Puntos clave

  • Aproximadamente 92 centímetros. Es una norma de altura, no de edad.
  • Siete peldaños casi verticales, en ambos sentidos y por sus propios medios.
  • Una categoría de entrada, independiente de la norma de altura.
  • No tocará el agua en ningún momento.

Dos normas estrictas y todo lo demás

Este recorrido tiene una lista de restricciones inusualmente corta, y las dos que existen son absolutas.

La primera es la altura: los niños deben medir al menos 36 pulgadas, aproximadamente 92 centímetros, para subir. La segunda es la escalera: todos los visitantes deben subir y bajar de forma independiente siete peldaños casi verticales para entrar y salir de la embarcación.

Todo lo demás que suele preocupar a la gente resulta no ser aplicable. No hay natación, equipo, titulación, cambios de presión, esfuerzo una vez sentado ni exposición a la intemperie más allá de un breve trayecto en barco.

Por tanto, la forma más útil de abordar esta página es comprobar si cumple dos requisitos concretos, en lugar de guiarse por una impresión general de si está preparado.

La norma de altura y por qué se basa en la altura

Treinta y seis pulgadas es la altura mínima, y se expresa en altura en lugar de edad de forma deliberada.

La cabina del submarino está diseñada con una geometría fija: asientos a una altura determinada frente a ventanillas a una altura determinada. Un niño que no alcance cierta estatura no puede ver por la ventana asignada, lo que convierte una experiencia extraordinaria en una hora en una sala fría. La norma protege la experiencia del niño tanto como cualquier otra cosa.

También está relacionada con la escalera y con la capacidad de moverse por la cabina con seguridad.

Mida antes de reservar, con los zapatos puestos, y no redondee al alza. Un niño que quede apenas por debajo del límite provoca una conversación en el muelle que nadie disfruta, y el operador no puede hacer una excepción en una norma sobre si una persona cabe en el barco.

Por separado, las entradas infantiles se aplican a niños de doce años o menos. Se trata de una categoría de entrada, no de un requisito de acceso, y es fácil confundir ambas cosas.

Movilidad y la respuesta sincera sobre las sillas de ruedas

La escalera es el condicionante y no admite excepciones. Todo el mundo baja y sube por sus propios medios, con la tripulación ayudando a mantener el equilibrio, pero sin levantar a nadie.

Para una persona usuaria de silla de ruedas, o cualquier persona que no pueda superar sin ayuda siete escalones verticales, esta excursión no está disponible. No es una norma que pueda flexibilizarse, porque no se puede dotar al casco presurizado de otra entrada, y conviene decirlo claramente en vez de que alguien lo descubra mar adentro.

Para quienes tienen movilidad reducida pero real - una rodilla rígida, menor fuerza de agarre, miedo a las escaleras en lugar de incapacidad para usarlas - la respuesta depende de los detalles, y lo adecuado es hablar directamente con el operador antes de reservar. Es una consulta que reciben constantemente y responderán con claridad.

La pregunta que debe plantearse es si podrá hacer el trayecto de vuelta, no solo el de ida. Bajar una escalera es más fácil que subirla, y debe hacer ambas cosas.

A row of viewports along the empty cabin wall

Un niño ante una ventanilla, señalando algo en el exterior

Lo que resulta no importar

No necesita saber nadar. En ningún momento estará en el agua, con traje de neopreno ni correrá riesgo alguno de acabar en el agua. Esta excursión es una de las pocas maneras en que una persona que no sabe nadar puede contemplar un arrecife en profundidad, y muchos pasajeros se encuentran precisamente en esa situación.

No necesita titulación de buceo, autorización médica ni experiencia previa. La cabina se mantiene a presión de superficie durante todo el recorrido, por lo que no se aplica nada de la fisiología propia del buceo.

Sus oídos no notarán nada. No tendrá que compensar la presión, no sentirá chasquidos ni molestias a ninguna profundidad.

La edad no tiene límite máximo. Para un pasajero de mayor edad, el factor determinante es la escalera, no los años.

Tampoco necesita sentirse cómodo en aguas abiertas. Muchísimas personas a las que el mar les resulta intimidante disfrutan de esta experiencia precisamente porque el agua permanece al otro lado del cristal.

Embarazo, claustrofobia y otras cuestiones personales

El operador no publica ninguna restricción para el embarazo en esta excursión, y esta página no va a inventar una. Lo que sí puede decirse objetivamente es en qué consiste: un breve trayecto en barco por aguas abiertas, una escalera vertical en ambos sentidos y aproximadamente una hora sentado en una cabina climatizada, a presión de superficie constante y sin aseo a bordo.

Esa es la información que un médico querría conocer, y un médico es la persona adecuada a quien consultar.

Respecto a la claustrofobia, la realidad es que esta cabina la desencadena con mucha menos frecuencia de lo que la gente espera, porque todos los asientos miran hacia una gran ventanilla con vistas a aguas abiertas y luz natural. Sin embargo, es una embarcación sellada de la que no se puede salir durante una inmersión, y alguien con una afección grave diagnosticada debe valorar ese aspecto en lugar de dejarse convencer de lo contrario.

Para cualquier otra cuestión concreta, pregunte al reservar. Una breve consulta previa evita una situación difícil en un muelle.

Por qué la lista es tan corta

Conviene observar lo que no aparece en esta página en comparación con casi cualquier otra actividad acuática en Hawaii.

Una excursión de snorkel pregunta por la capacidad de nadar. Una inmersión exige certificación y una declaración médica. Un kayak o una clase de surf preguntan por la condición física. Un parasailing pregunta por el peso. Casi todas las formas de estar sobre el mar o en él aquí incluyen una pregunta de evaluación, porque casi todas le llevan al agua.

Esta no. El agua permanece fuera del casco, el aire se mantiene a presión de superficie y usted se sienta en una silla. Una vez que haya atravesado la escotilla, no queda nada más que tenga que ser capaz de hacer.

Por eso toda la lista de requisitos se reduce a una altura y una escalera, y por eso esta excursión llega a un público al que ninguna otra actividad submarina del estado puede llegar.

Mida a los niños, compruebe la escalera

Consultar fechas

Antes de reservar

¿Hay una estatura mínima?
Sí, 36 pulgadas, aproximadamente 92 centímetros. Mida con los zapatos puestos y no redondee al alza.
¿Por qué altura en lugar de edad?
La cabina tiene una geometría fija, y un niño que no alcance esa altura no puede ver por su ventanilla.
¿Qué edad se considera entrada infantil?
12 años o menos. Es una categoría de entrada independiente del requisito de altura.
¿Es accesible para sillas de ruedas?
No. Todos deben subir sin ayuda la escalera de siete peldaños, y un casco presurizado no puede tener otra entrada.
¿Necesito saber nadar?
No. No tocará el agua en ningún momento durante la excursión.
¿Necesito una titulación de buceo?
No. La cabina se mantiene a presión de superficie, por lo que no se aplica ninguno de los aspectos fisiológicos del buceo.
¿Hay un límite máximo de edad?
No. Para los pasajeros de mayor edad, el factor determinante es la escalera, no la edad.
¿Es adecuado durante el embarazo?
No hay ninguna norma publicada. La jornada incluye un trayecto en barco, una escalera vertical y una hora sentado a presión constante. Consulte a un médico.

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